Paciencia con los turistas que van en bicis de alquiler
Quien pedalea por una ciudad desconocida va mirando alrededor, no siempre a la carretera. Con un poco de paciencia, todos disfrutamos del paseo.
Quien pedalea por una ciudad desconocida va mirando alrededor, no siempre a la carretera. Con un poco de paciencia, todos disfrutamos del paseo.
A los adolescentes no les gustan los sermones, pero sí una conversación entre iguales. Así puedes abordar la velocidad sin que se cierren.
Una bici mal colocada puede cerrar el paso a quien más lo necesita. Con un poco de atención, todos pasamos sin problemas.
Un bocinazo asusta y molesta, pero rara vez tiene que ver contigo. Unos gestos sencillos te ayudan a seguir con tranquilidad.
Las prisas empujan a tomar decisiones que no queremos tomar. Con un pequeño margen, el trayecto se vuelve más tranquilo y más agradable.
Ir en bici y salir a correr son formas distintas de disfrutar del mismo camino. Con un poco de atención, cada cual puede seguir a su ritmo.